Hacia Donde Va Venezuela El Proximo Año
La política monetaria del gobierno ya afectó de manera negativa la deuda del país en el 2008 y lo hará aun más profundamente en el 2009.
Rómulo Lander
RESUMEN
Venezuela afrontará el próximo año serios problemas en su economías, cuando al terminar el año, los indicadores señalan un situación turbulenta en donde hay muchos factores que no pueden ser ignorados, como la disminución significativa del sector empresarial en su productividad, haciendo que muchas empresas, especialmente pymes han dejado de operar y otras lo hacen con mucho esfuerzo e incertidumbre . La baja de los precios del petróleo, la incidencia de la crisis financiera mundial, inestabilidad política
A pesar de todo, en Miraflores apuestan a que la caída de los precios petroleros sea coyuntural y que entrado el 2009 vuelvan a recuperarse. Piensan que de ser así tendrían suficiente “colchón” en el Fonden y otros fondos especiales para amortiguar la dureza de los apremios económicos. Es decir, ni remotamente se plantean que la ruta del hiper-estatismo, mega-populismo y omni-clientelismo pueda ser equivocada y mucho menos ruinosa, es especial cuando el chorro de petrodólares se angosta.
Generalidades, consideraciones y repercusiones
Dada a las características turbulentas que se han manifestado en los últimos días en el territorio nacional, producto de los efectos de la crisis financiera que ya ha generado efectos negativos en algunas Bolsas de Valores en el Mundo, aunado a los resultados de las elecciones municipales realizadas, en donde el actual gobierno se impone en 17 Estados, perdiendo sus gobernadores en los Estados más importantes como Zulia, Carabobo , Táchira y la misma Alcaldía Mayor en Caracas ; así como todo lo concerniente a la baja de los precios del petróleo, producto determinante en la economía del país , conlleva a evaluar cuál será el destino de Venezuela para el 2009.
A todo ello, se agrega el hecho real de un país que en el presente, afronta serios problemas en la educación, salud, social, desempleo, habitacional, inseguridad, además de la inestabilidad política que se acrecienta más ante la necesidad del Gobierno de buscar las alternativas que den paso a la reforma constitucional que le garantice al actual presidente teniente coronel Hugo Chávez Frías su reelección.
Se habla de la posibilidad de que el nivel de gasto real de la economía va a contraerse toda vez que el efecto de la inflación será mayor que el incremento nominal que pueda propiciar el gobierno. En todo caso, todo indica que se está conformando un cuadro. La inflación seguirá elevada con serias repercusiones en el poder adquisitivo del venezolano que cada vez más ve como en forma incontrolada se incrementan los precios en algunos productos básicos, más cuando es un país que se caracteriza por hacer un uso excesivo de la importación, especialmente en algunos productos básicos agrícolas que podían procesarse en el país.
Lo cierto, que el próximo año que está muy pronto para iniciarse no se ve muy claro en la realidad económica venezolana, justamente sobre ello el economista José guerra comenta, que, la actividad económica está experimentando una desaceleración sostenida, la cual se ha profundizado a lo largo de este año. Por más que los voceros oficiales y oficiosos del gobierno quieran esconder esa situación la fuerza de las cifras es contundente. En los primeros nueve meses de este año la economía venezolana creció 5,5%, cifra significativamente menor a la de igual lapso de 2007, cuando dicho crecimiento se cifró en 10,8%. Es decir, la economía ha perdido casi la mitad de su crecimiento. Solamente un funcionariado ignorante en los temas económicos y fanatizados puede internar desconocer esta situación. La fase de expansión económica de Venezuela iniciada en 2004, lamentablemente está concluyendo y el país debe prepararse para otra etapa caracterizada por los siguientes elementos: menor crecimiento o inclusive estancamiento, deterioro del sector externo, y elevada inflación.
Muy interesante lo que aporta Guerra, cuando se refiere a que para Venezuela, la disminución del precio del petróleo se traduce en menores ingresos en bolívares en la mediada en que no se devalúe el tipo de cambio. Ello implica que si el precio del petróleo cierre el año próximo en, digamos, US$ 50 por barril, el gobierno recibiría 30% menos de ingresos fiscales. Ello sugiere que el fisco no va a contar con los recursos para financiar un gasto público que luce difícil que se pueda reducir sino al costo de provocar una recesión de la economía. Por tanto, al no poderse ejecutar un nivel de gasto real como el de los años previos, es altamente probable que la economía pierda la fuerza motriz que la ha venido moviendo en el último lustro. Así, un pronóstico razonable es aquel que sitúa la tasa de crecimiento del PIB en el entorno de 2,5% para 2009, sustancialmente menor al promedio de los tres años anteriores. Adicionalmente, en medio del debilitamiento de los precios del petróleo, se apreciará también que las cuentas fiscales registrarán un déficit importante. Si en 2008, el sector público va a cerrar sus cuentas con déficit a pesar de que los precios del crudo bordearán el entorno de los US$ 90 por barril, con un precio inferir todo indica que las cuentas fiscales acusarán el golpe de la contracción de los precios del único producto de exportación de Venezuela.
Similarmente, las cuentas externas de Venezuela, que gracias a los elevados precios del petróleo han mostrado importantes saldos positivos, a lo largo de 2009 van a reflejar un significativo déficit. Efectivamente, con precio promedio para la cesta petrolera de Venezuela de US$ 60 por barril y un nivel de exportación de dos millones de barriles al día, el BCV podría perder más de US$ 10.000 millones de sus reservas con el objeto de financiar las importaciones, el pago del servicio de la deuda externa y otros gastos en el exterior. El gobierno ha argumentado que va a aplicar un plan aun más intenso de racionamiento en la entrega de divisas, tal como lo ha anunciado el Ministro de Planificación, Haimad El Troudi. En este caso, dos son los resultados esperables. Por una parte, la escasez de algunos rubros alimenticios, bienes electrodomésticos, repuestos o vehículos, y por la otra, la subida del dólar en el mercado paralelo. En el caso de que el gobierno, frente a la disminución de los ingresos petroleros, opte por achicar las importaciones, ello no hará sino acelerar la contracción de la economía y acercar la fecha de la recesión
No cabe la menor duda, como lo expresa Fernando Luís Egaña, la Ley de Presupuesto del 2009 que presentó Alí Rodríguez, estima el precio del petróleo en 60 dólares y la producción en 3.800.000 barriles diarios, casi 4 millones. Una doble quimera, porque la propia OPEP ubica la producción nacional en menos de 3 millones de barriles por día, y Venezuela está proponiendo más y más recortes a sus socios del cartel. En cuanto a los precios, el nivel actual representa un tercio menos del señalado en el proyecto presupuestario. La brecha fiscal es enorme y las opciones para compensarla son todas costosas: la reducción del gasto público en una sociedad que nunca había sido tan dependiente del fisco, más impuestos en una economía que ya viene desacelerada y cuyo sector privado-productivo anda con el agua al cuello, devaluación oficial del Bolívar Fuerte en un contexto de intensas presiones inflacionarias, apropiación de las reservas monetarias del BCV en un país que importa casi la mitad de lo que consume, y hasta el incumplimiento –a la ecuatoriana– de las obligaciones externas en un ambiente de estratosférico riesgo-país. La cuenta común y corriente es del siguiente tenor: si ya estamos como estamos en el 2008 con un precio promedio anual del petróleo en las vecindades de los 90 dólares, a dónde iremos a parar con una reducción muy sustancial de esos valores. Desde Maza Zavala hasta Emeterio Gómez, los expertos alertan sobre el agravamiento de la crisis y, sin embargo, tanto el señor Chávez como sus colaboradores andan proclamando que gracias a ellos “la economía venezolana es una de las más sólidas del mundo”… Palabras casi textuales que pronunció el ministro de Finanzas cuando consignó la ley presupuestaria.
No cabe la menor duda que preocupa seriamente como lo indica Rómulo Lander, que Para el 2009 el gobierno basó su presupuesto en un petróleo a $ 65 por barril, precio que esta muy por encima de lo que será el promedio del petróleo para el 2009. De acuerdo a su percepción es que dependiendo de la profundidad de la crisis financiera y de la recesión global, el precio del barril de petróleo (La cesta Venezolana) se estabilizara entorno a los $ 45 – 50 por barril. Lo que implica, al ritmo de producción informado por el propio gobierno, unos 24.000 millones de dólares menos para ese año, siempre y cuando, repito, la recesión no se profundice. Esto significa, que el gobierno enfrentará un posible déficit fiscal del 30 o 40% y un ingreso en divisas y por lo tanto de Bolívares disponibles, inferior al estimado.
Ing. Industrial-administrador, abogado.EGADE (ITESM)UC Postgrados maestrías en Administración de empresas;Calidad y productividad; educación
Doctorado en Educación
Profesor titular e investigador, Area de Postgrado de Faces UC. Consultor -asesor empresaria DEPROIMCA
EXATEC
www.entorno-empresarial.com